Historia de la peineta: tradición fallera Joyería Biendicho
El peinado de fallera va mucho más allá de un simple recogido, es un símbolo de identidad y tradición que ha ido evolucionando a lo largo de los siglos. En este blog te contamos cómo ha evolucionado este accesorio y lo que nos cuenta de nuestra cultura valenciana.
Orígenes
El peinado fallero origina de un estilo práctico y diario en el siglo XVIII: las mujeres del pueblo recogían su cabello en un moño bajo para facilitar las tareas cotidianas. Este moño, conocido como “rodet”, se sujetaba con horquillas y peinetas al estilo pompeyano. Los materiales más comunes de estas primeras peinetas eran sencillos: carey y nácar. Estos accesorios hoy en día son conocidos como ‘Peinetas huertanas’, poniendo su origen campestre en el centro.
En el siglo XIX surgieron los primeros moños de fallera tal y como los conocemos: inspirados en los estilos de la corte francesa, se adornaban con cintas y flores. El peinado evolucionó a la raya en medio con un moño trasero y dos rodetes laterales, coronados por una peineta grande detrás y dos más pequeñas en los lados; estas son conocidas como: ‘Peinetas para tres moños’.
Con la llegada del siglo XX, la Belle Époque inspiró la cultura valenciana con un aire más creativo y sofisticado. Los peinados falleros se volvieron más elaborados: más volúmenes, rizos y ondas decorando la cara, y accesorios recargados. Las peinetas se volvieron más grandes y ostentosas, adornadas con pedrería y filigrana. En esta época, el peinado fallero se convirtió en un símbolo de estatus social: las falleras de clases altas lucían peinados más elaborados, con peinetas de oro y plata.
La mitad del siglo XX fue llamada la Edad de Oro de las Fallas. Con el auge de las festividades de las Fallas y la organización de eventos como la Junta Central Fallera, el peinado se consolidó como un elemento icónico de la indumentaria tradicional fallera. Los moños se hicieron aún más altos y voluminosos, además que se incorporaron nuevos materiales y técnicas, como la laca y el postizo.
Hoy en día, la peineta es una tradición que evoluciona con los tiempos. Se pueden observar todo tipo de peinetas en tiempos de fallas: tradicionales; elaboraciones intrincadas, con escudos y estampados labrados; elaboradas con materiales modernos como el plástico, o con acabados lacados en oro y plata. La variedad es la que caracteriza nuestra época.
Pinteta Fallera: evolución de la tradición con diseño y personalización
En Joyería Biendicho disponemos de una gran variedad de joyería artesanal. Contamos con una selecta colección de joyas para falleras con las que lucirás más que nunca el traje típico, que se adaptan a tus necesidades y encajarán con tu estilo seguro.
Destacamos la Pinteta Fallera, una reinterpretación moderna de la peineta, pero con mayor personalidad y con un precio más atractivo. Se caracteriza por ser recta por abajo y estar cortada en forma de púas para poder ser empleada para crear moños. Es una interpretación más limpia y minimalista de la clásica peineta.
Desde que lanzamos la Pinteta al mercado por primera vez en 2015, se ha convertido en un clásico instantáneo. Es muy apreciada tanto por las falleras, como todas aquellas que buscan aportar un toque de tradición y elegancia a su estilo, aún cuando no llevan el traje regional.
Fabricamos las Pintetas a mano, mediante un proceso elaborado en el que cortamos el metal a chorro de agua, y luego terminamos el acabado y pulido en el taller de nuestra joyería. Podrás pedir tu Pinteta Fallera en dos tamaños y tres colores diferentes; además, ofrecemos la posibilidad de personalizarla con tu nombre o una palabra con significado, convirtiéndose en una pieza de joyería única y exclusiva.
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